Acá estamos como siempre, creyendo que el día de mañana es importante descuidando el magnífico hoy y siendo los idiotas más grandes que podemos ser.
Y seguimos caminando ciegos tomando cada bocado que vemos sin saber que es, creyéndolo bueno por gratis pero a la vez sin disfrutarlo por pensar en todas las putas calles que te faltan caminar y todas las metas que no tachaste de tu lista de planes. Seguimos andando con dos vendas en los ojos que molestan pero por pereza no sacamos.
Y así estamos, hoy, dementes y en constante protesta y deseo de un silencio completo cuando lo único ruidoso de la casa es una ignota televisión que no somos capaces de apagar. Aunque no fuese difícil.
Mientras, el ruido me erosiona y estoy recostado sobre mi mismo con la idea de que unas cuantas palabras al azar tratando de hilvanar mis pensamientos me van a hacer sentir un tanto mas liviano. Y así me está gustando la vida, descuidando el magnifico hoy y siendo el idiota mas grande que puedo ser, mientras tomo el bocado gratis saboreando su gusto a mierda.
Entonces, será hasta que me despierte una mañana sabiendo que hasta no comenzar a vestirme no voy a encontrar lo que necesito, aunque eso no impida saber que es lo que quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario