martes, 30 de agosto de 2011

Lo que encontramos cada día

Todos los días caminamos esas calles y todos los días los cuentos son distintos.
Cada mañana nace un héroe y muere un olvidado. Cada héroe y cada olvidado en su propio universo.
Todos los días sale el Sol pero tal vez seas el único que lo pueda ver.
No todos en la vida tienen su cuota de gloria. No siempre nacen ganadores.
No nacimos para ser libres y es mentira que existe una moral.
También es mentira la existencia de la suerte y lo único real es la consecuencia de la acción.
Todos estamos heridos pero no siempre duele.
Con cada atardecer muere una ilusión y nace una certeza.
En cada calle vacía podemos encontrar un solitario.
Podés llegar a ver mariposas a la noche y en cada beso muerto hay un enamorado.
En todos los bares hay sueños estrellados y otros que están por llegar.

domingo, 28 de agosto de 2011

Naranja


El domingo por la tarde es el día ideal para que te conviertas en tu propio asesino.
Es el momento perfecto para limpiarte de manera silenciosa.
Un domingo por la tarde miles de historias chocan en las calles teñidas de naranja, y nunca saben el porque.
Un domingo por la tarde es melancólico.
Es ese rato de delirio mudo en que tu mente y tu alma no son dos, sino una sola droga.
El domingo por la tarde parece una pintura sucia y olvidada.
Es esa parte de tu vida en que ves tus sueños abollados en el cenicero y tratás de rescatarlos para reanudarlos mañana.
Un domingo por la tarde todo se siente un poco más.

viernes, 26 de agosto de 2011

Rutina del hombre moderno

El tiempo pasó y me golpeó la idea de que los años habían pasado.
Mi infancia, mi primer amor,
los recuerdos de mis padres,
todo era parte de un presente machacado.
¿Entonces por qué seguía pensando en el?
Recordé entonces mis sueños de antaño,
y caí en la cuenta de que no los había logrado.
Por primera vez dolió en el alma.
¿Y por qué dolía?
¿Tan débil era?
Tal vez no había dado todo de mi.
Tal vez estaba perdido en mis recuerdos obnubilado por mi presente.
Tal vez vivo del tal vez.
Y ahí estaba yo,
atado a esas cuatro paredes,
con un retrato de mis hijos y un salario que no llena mis anhelos del pasado.
Y antes estaba ahí,
frente a una hoja de papel en blanco,
rodeado de gente e intentando resistir,
planeando mi escape al cosmos.
Pensándote de a ratos y siempre.
Tirando mi vida por la borda,
pero logré flotar.


jueves, 25 de agosto de 2011

Cosas que no dejan ver la luz


Te saludo cordialmente a vos, que no lees esto y te doy un consejo: no vivas de engaños. No vivas de tus engaños y no te permitas ser engañado por el mundo. La única búsqueda universal es la de romper sueños y corromper sentimientos, creando un muro de falsa verdad con el que es facil estrellarse cuando las nubes te ciegan un poco el alma. 

Vivimos en un laberinto donde es normal sentirse perdido pero es más normal querer buscar un atajo sin saber a donde ir. Donde las tradiciones y la risa idiota te convierten en otra hormiga, y nunca te das cuenta. Y así se opaca el brillo de cada uno de nosotros, y queda invisible bajo una pila de escombros que no son más que cientos de miles de ideas inutiles de quienes eligieron verte como a un chiflado. 

No lo niego, quien no se confunde en estos días no es humano. Lo esencial está en esos momentos de confusión, en tener memoria. En tomarse un segundo y recordar de donde se viene, y recordar también que no se sabe donde iremos a parar. Porque cuando mas ciego estás es cuando más posible es que choques con un fin que no es el que te espera. 

Solo intenta mirar al pasado cuando el presente golpee con fuerza.

jueves, 18 de agosto de 2011

Una sola confusión mal confundida

Acá estamos como siempre, creyendo que el día de mañana es importante descuidando el magnífico hoy y siendo los idiotas más grandes que podemos ser. 
Y seguimos caminando ciegos tomando cada bocado que vemos sin saber que es, creyéndolo bueno por gratis pero a la vez sin disfrutarlo por pensar en todas las putas calles que te faltan caminar y todas las metas que no tachaste de tu lista de planes. Seguimos andando con dos vendas en los ojos que molestan pero por pereza no sacamos.
Y así estamos, hoy, dementes y en constante protesta y deseo de un silencio completo cuando lo único ruidoso de la casa es una ignota televisión que no somos capaces de apagar. Aunque no fuese difícil.
Mientras, el ruido me erosiona y estoy recostado sobre mi mismo con la idea de que unas cuantas palabras al azar tratando de hilvanar mis  pensamientos me van a hacer sentir un tanto mas liviano. Y así me está gustando la vida, descuidando el magnifico hoy y siendo el idiota mas grande que puedo ser, mientras tomo el bocado gratis saboreando su gusto a mierda. 
Entonces, será hasta que me despierte una mañana sabiendo que hasta no comenzar a vestirme no voy a encontrar lo que necesito, aunque eso no impida saber que es lo que quiero.

lunes, 15 de agosto de 2011

Espirales

A: ¿Qué es lo que encontrás poco inspirador de la vida cotidiana en el lugar donde vivís?


B: Uf, es como hablar de tu cama: conocés los lugares donde está mas hundida, donde es más fría y donde más cálida. En la ciudad de residencia uno es conocedor de los lugares donde se siente mejor, sabe que sitios debería evitar y que hostilidades podría encontrar. Esta serie de saberes hace que nos automaticemos a un circuito de conveniencia ya que siempre estamos volviendo a donde mejor nos sentimos. Puede que eso sea lo poco inspirador: creer conocerlo todo. Tal vez extrañe no saber en que lugares puedo meter la pata...


A: Hablás de hostilidades, como si fuesen rutinarias en tu vida...


B:  En la vida hay de todo, y en tu cabeza también: tenés diversos pensamientos y no todos van a estar de acuerdo con vos, aunque ese no es el punto. El punto es la falta de tolerancia. Vivimos en un mundo donde la falta de humildad hace que tomemos la verdad propia como absoluta y  pensemos que quien cree algo distinto es un hijo de puta, o un ignorante. Cuando hablo de la hostilidad de ciertos lugares hablo de la poca tolerancia que existe cuando no son concordantes con vos. Tal vez yo sea demasiado frágil o el mundo haya aceptado unánimemente que la agresividad ante la opinión encontrada sea la actitud universal, y yo jamás me percaté de eso. La verdad no lo sé...


A: También hablás de "meter la pata". ¿Te gusta torturarte con el error?


B: Ese no es el punto. Me encanta meter la pata. Me gusta tanto que termino por odiarme. Hay días en los que me detesto de tal manera que lo único que me sale es recluirme. Meto la pata en los lugares que más me gustan en un principio: donde encuentro un amigo. donde soy querido y donde creo que me entienden. Es tal la disconformidad conmigo que cuando las relaciones humanas piden confidencia yo escapo irremediablemente, creando falacias. Las falacias nunca tuvieron patas muy largas pero si son mas divertidas e ingeniosas que la realidad (que por cierto, me parece terriblemente aburrida). Cuando la termino de cagar en algún lugar voy en busca de otro, que generalmente tiene menos acción y donde tengo un mayor margen de error. Y de falacias. Ahí me aburro y me enfrento con la falta de inspiración.


A: Te noto atrapado. ¿No creés que esa búsqueda de inspiración es un tanto tortuosa? Podrías ser feliz con un poco más de empatía, o de aceptación para con vos.


B: ¿Y dónde se compra la empatía? Soy feliz a mi manera...creo. Me divierto un rato, lastimo a alguien lastimándome a mi mismo y tengo que rajar. Esa búsqueda, esa carrera a destiempo me vuelve loco. Es tratar de encontrar tranquilidad cuando simplemente no estás hecho para ella. 


A: ¿No creés que das vueltas en círculos?


B: No, creo que es caminar una espiral: en algún punto concluye, o encuentra un centro. Algún día, tal vez en mi último respiro, lo encuentre. Y seguramente me quede ahí, creando falacias.


A: No logro entenderlo, pero tampoco estoy para eso. De hecho, que yo haga todas estas preguntas no tiene una finalidad definida. 


B:  Genial entonces. Tal vez te estés aburriendo tanto como yo en este momento...

sábado, 13 de agosto de 2011

Las luces se prenden

cuando uno termina por aceptar que el presente es irremediable.
Las luces se prenden cuando caemos en que el mundo gira sin que podamos hacerlo parar, y que cada persona tiene un universo paralelo lleno de acción.
La acción aparece con las no-respuestas, con ese deber infinito de salir a buscar lo que no es nuestro pero anhelamos de manera animal.
La sonrisa se dibuja cuando caemos en que cada esfuerzo por ello es inútil, natural.
El hombre feliz se presenta cuando da lugar a la lucha contra lo cotidiano y se permite ser en su estado más puro.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Proceso de sanación borracha

Uno olvida las heridas cuando comprende que el show debe continuar. 
Dolores mudos y un mundo amnésico. 
Asesinos de sueños y noches que por suerte no volverán. Todo va a estar bien.
Anhelos, punzadas de independencia. 
Calles frías y voces que no están.
Vida de no querer vivir y la fuerza de estar arriba cada día.
Entonces la pregunta es: ¿de verdad elegiste éste lugar?
¿Fue tu decisión vivir el tiempo errado?
Sólo nos limitamos a correr, a gritar, a juzgar, a darnos la razón.
Miramos hacia la multitud, miramos el piso y a nosotros mismos. 
Miramos todo eso buscando respuestas esencialmente invisibles. Buscando el relleno para lugares huecos que no deben ser llenados.
Pispeamos una y otra vez lo inexistente. 
¿Y qué si te cansaste de cometer los mismos errores una vez y de vuelta? ¿Y qué si el amor de tu vida ya no está? ¿Y qué si nadie lo entiende, si nadie te entiende? Vos y yo sabemos cuan puta es la vida. ¿Y qué si ésta te quiere ver gritar? Sos lo suficientemente fuerte como para resistir. 


Estás acabado, estás deshauciado. Ya cavaste tu propio pozo, y ya puede que estés muerto.
Puede que estés muerto, pero sonreí y sacale una foto a tu hermoso cadáver. 
Nunca es lo suficientemente tarde como para revivir.